Caso Llenas Aybar y los otros que nunca fueron noticia

Por Petra Saviñón

Ahora que Mario José Redondo Llenas salió de la cárcel donde cumplió pena máxima por la muerte a puñaladas de su primo José Rafael Llenas Aybar, vuelve a quedar clara la sustancial diferencia entre crímenes y crímenes, entre clases sociales.

La misma semana en la que fue cometido ese acto atroz, en Las Clavellinas, distrito municipal de la provincia Baoruco, allá terreno lleno de guasábara, un niño de 11 años fue decapitado. Mereció un pequeño espacio en los medios de comunicación. Mas, nunca fue vuelto a tocar el tema.

Meses después, en Villa Mella, un hombre violó a un niño de ocho años y le aplastó la cabeza con una piedra. Luego, en Santo Domingo Este una niña fue muerta a golpes por un pariente. Esos hechos horripilantes sí fueron noticia… por un día.

También han ocurrido 30 años del vil asesinato del pequeño clavellinense y nadie ha preguntado qué pasó con su matador, qué siente la familia, cómo ha vivido este tiempo con esa tragedia que la marcó.

Tras el horrible crimen de José Rafael, otros niños igual han sido muertos de forma terrible, incluso a manos de sus madres y padres y solo el día uno salieron en la prensa, ni siquiera hay seguimiento a la coerción y a la condena y todo queda olvidado.

Es correcto que la sociedad reaccione ahora que Redondo Llenas ya está en la calle, comprensible y hasta sano, sin importar que unos piensen que tiene derecho a reinsertarse en la sociedad y aportar como hombre transformado o que haya indignación y algunos crean que no debió salir nunca.

Esto muestra la presencia de esa situación, indica que a nadie dejó indiferente, lo adecuado en una comunidad con valores, que debe mostrar esa misma actitud en todos los casos.

Los medios de comunicación deben jugar su papel de promotores de justicia y para esto tratar a los ciudadanos como iguales, sin privilegiar una situación por encima de otras, obviar la relevancia económica o social de los involucrados y centrarse en lo ocurrido.